CU – CU

Anoche salí con mis amigas a una ‘reunión’.
Yo le dije a mi marido que regresaría a casa a las 12 en punto.
‘Te lo prometo’, le dije.

Pero la ‘reunión’ estuvo muy bien, copitas, bailecito, más copitas… y se me fue la hora. Resulta que llegué a casa a las 3 a .m. completamente borracha.

 Acababa de entrar y el hijoputa del reloj de cuco hizo ‘cu-cu’ tres veces.  Al darme cuenta que mi marido se iba a despertar grité ”cu-cu”otras 9 veces más…

Me quedé tan orgullosa y satisfecha por haber tenido de pronto, aunque borracha, una idea tan buena para evitar pelea con mi marido…. Me acosté de lo más tranquila pensando en lo inteligente y lista que soy.

Por la mañana, durante el desayuno, mi marido me preguntó que a qué hora había llegado anoche y le contesté que había llegado a las 12 en punto, tal y como le había prometido.

Él, de momento, no dijo nada ni me pareció desconfiado…
‘¡Qué biennnnn! ¡SALVADAA!’ -pensé yo.
Pero, entonces, él me dijo:
 ‘Por cierto…debemos arreglar nuestro reloj de cuco.’
Le pregunté, temblorosa: ‘¿SÍIII? ¿Y por qué, mi amor?’
 
Y me contestó:
 ‘Bueno, anoche el reloj hizo ‘cu-cu’ tres veces……
Luego, no sé cómo, gritó ‘¡¡mierda!!’…..
Después hizo ‘cu-cu cuatro veces más…..
Vomitó en el pasillo……
Hizo ‘cu-cu’ otras tres veces….
Se partió de la risa, y otra vez hizo ‘cu-cu’…..
Salió corriendo, pisó al gato, rompió la mesita de la esquina del salón, se acostó a mi lado dando el último ‘cu-cu’, se tiró un peo y se durmió….’

La importancia de saber otro lenguaje….

Un jefe de la mafia descubrió que su Contador había desviado 10 millones de dólares de la caja.

El Contador era sordo. Por eso fue admitido en el trabajo, pues como no podía oír nada, en caso de una eventual detención y proceso, no podría actuar como testigo.

Cuando el Jefe le fue a preguntar por los 10 millones, llevó consigo a su Abogada, que conocía el lenguaje de las señales de los sordomudos.

El jefe pregunto al Contador:

– ¿Donde están los 10 millones que te llevaste?

La Abogada usando el lenguaje de las señales, le hizo llegar la pregunta al Contador, que a su vez respondió con señales.

– Yo no sé de que están hablando.

La Abogada lo tradujo para el jefe.

– El dice que no sabe de que le hablamos.

El mafioso saco un pistola calibre 45 y apuntó a la cabeza del Contador, gritando:

– Pregúntale de nuevo..

La Abogada, por señales, le dijo:

– El te va a matar si no le cuentas donde está el dinero.

El Contador respondió con señales:

– Ok, ustedes ganaron, el dinero está en una valija marrón de cuero, que está enterrada en el jardín de la casa de mi primo Enzo, en el Nº 400 de la calle 26, bloque 6 del barrio de Santa Marta.

El mafioso le preguntó a la Abogada.

– ¿Qué dice?

La Abogada respondió:

– Dice que no tiene miedo de morir y que a usted le faltan huevos para apretar el gatillo..