oh la inocencia!

Una campesina bien linda y con tremendo cuerpo entra en un centro de comunicaciones internacionales para enviar un mensaje a su madre. Cuando el hombre le dice lo que costará, ella exclama: Ayyy, Cielos!, no tengo todo ese dinero. Pero necesito enviar ese mensaje a mi madre como sea!.

El hombre arquea una ceja (como podemos imaginar) y le pregunta:¿Como sea?
Sí, por favor- exclama la muchacha.
Bueno, entonces sígueme – dice el hombre caminando hacia el fondo.
La mujer lo sigue. El hombre dice: “Entra y cierra la puerta, arrodíllate”. Ella obedece.
-Bájame el cierre del pantalón. La campesina le baja el cierre………..
-Ahora sácamelo… – dice él, ya bien excitado.
Ella mete su mano, lo alcanza y lo saca… hace una pausa, todavía dudosa.

El hombre cierra sus ojos y excitadísimo susurra casi sin voz:
-Bien, dale, dale, rápido….. adelante mujer.

La campesina, muy lentamente y de una manera incrédula acerca sus labios mientras sostiene con una mano el miembro y, aún dudando y con voz temblorosa, dice:

-¿¿¿Hola??? ¿¿¿Mamá??? ¿Me escuchas?